La inequidad de ingresos, también conocida como desigualdad económica, son las disparidades que existen en la distribución de los bienes e ingresos económicos.

Esta hace referencia a la desigualdad entre personas y grupos en una sociedad; sin embargo, también puede hacer alusión a la desigualdad existente entre países.

La desigualdad de ingresos es un problema creciente, sobre todo en los países en vía de desarrollo de Sudamérica y África. Por eso, uno de los retos históricos actuales es reducir el nivel de desigualdad excesivo, porque pone en riesgo la supervivencia de personas, sociedades e incluso naciones.

Para que el índice de desigualdad económica sea bajo, es necesario que se redistribuya la riqueza de un país. Eso es posible mediante salarios justos, fiscalidad progresiva y, sobre todo, la protección de los sectores más desfavorecidos, como lo son los niños, los ancianos o los desempleados.

Causas de la desigualdad económica 

  • La pobreza económica.
  • La explotación laboral, infantil, sexual, etc.
  • La falta de educación.
  • Un gobierno y políticas deficientes.
  • La corrupción política, económica y judicial.
  • La privatización de bienes comunes y servicios públicos.
  • Desigualdad de género.
  • Guerras internas y externas.
  • Sistemas fiscales injustos.

Consecuencias de la desigualdad económica

 Las consecuencias de la inequidad de ingresos son bastantes, entre las cuales resaltan:

  • Problemas de consumo de drogas.
  • Un sistema de salud deficiente.
  • Menor esperanza de vida de la población.
  • Rendimiento académicos bastantes bajos.
  • Aumento de los embarazos juveniles no deseados.
  • Aumento de la inseguridad.
  • La contaminación en aumento en el mundo.

Soluciones a la inequidad de ingresos 

Economistas especializados han propuesto en base a sus estudios distintas soluciones a la inequidad de ingresos. Algunas de ellas son:

  • Un impuesto mundial sobre la riqueza.
  • Aumentar la sindicalización de los trabajadores, al igual que una buena representación institucional.
  • Impuestos progresivos.

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